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11 Ene 2015

Haití a cinco años del terremoto. Desplazados en campos y en crisis

Escrito por  kaos. América Latina
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Según la Oficina de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) de la Comisión Europea, hoy son 80.000 personas las que quedan en campos de desplazados. El Presidente Michel Martelly ha denunciado que Haití sólo ha recibido un tercio de los US$ 12.000 millones comprometidos. El cólera y la crisis política agravan la situación del país más pobre y desigual de América.

"Estas personas son ahora mismo la población más vulnerable y desamparada, y es una prioridad buscar una solución a su situación", según el departamento humanitario de la Unión Europea.

Las tasas de desnutrición en los campos de desplazados "superan los límites de lo que se considera una emergencia". "En junio de 2014, solo el 67 por ciento de los residentes en campos tenía acceso a letrinas y el número de personas que por promedio usaban la letrina era de 82, es decir, una letrina por cada 82 personas", expresaron desde la oficina humanitaria. Además, la mayoría de campos no tiene sistema para gestionar los desechos.

Haití atraviesa una intensa crisis política derivada de la incapacidad de sus líderes para celebrar unas elecciones municipales y legislativas que son aplazadas desde hace años por diferencias entre el Ejecutivo y el Legislativo.

A cinco años de la tragedia, aún quedan más de 100 mil personas viviendo en carpas, mientras una profunda crisis política y el flagelo del cólera parecen perpetuar el sino trágico del país caribeño, el más pobre de América y uno de los más pobres del mundo. 

“Tras el terremoto se hizo una promesa a Haití”, pero esa promesa “sólo se ha cumplido en un tercio”, declaró el gobernante durante una visita a Ecuador. “No teníamos un plan para la reconstrucción, no teníamos una cultura de combatir terremotos”, agregó. EE.UU., que prometió US$ 4.000 millones para reconstruir Haití , había distribuido US$ 3.100 millones hasta octubre de 2014, informó el Departamento de Estado.

El peor terremoto en 200 años.

El 12 de enero de 2010, un sismo de 7 grados en la escala de Richter sacudió a Haití, dejando un fatídico balance de más de 200.000 personas fallecidas, 300.000 heridas y más de 1,5 millones sin hogar.

Según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el peor momento de la crisis 1,5 millones de damnificados vivían en 1.555 campamentos. “Exactamente cinco años después del devastador terremoto del 12 de enero de 2010, un estimado de 79.397 desplazados internos permanecen en 105 sitios y asentamientos tipo campamentos en Haití”, detalla a La Tercera Ilaria Lanzoni, portavoz de la OIM. “Desde 2010, hemos registrado una disminución del 94% de la población total de desplazados internos y un descenso del 93% en el número de campamentos”, agrega. Estos sitios están repartidos principalmente a lo largo de la región metropolitana de Puerto Príncipe y la región de Palmas, en el departamento occidental.

AZOTE DEL CÓLERA

Como si los efectos del terremoto no fueran suficientes, los haitianos han debido hacer frente al flagelo del cólera, cuyo avance se ha multiplicado debido a la falta de acceso a agua potable y a letrinas. Hasta el 28 de octubre pasado, los casos registrados por el Ministerio de Salud ascendían a 711.558. “Todavía no existe un mecanismo de respuesta de emergencia adecuado (…) Los peaks de cólera continuarán golpeando al país, al menos a mediano plazo, hasta que no haya una mejoría adecuada de la infraestructura y las medidas para limpiar el agua”, dijo a La Tercera Oliver Schulz, jefe de la misión de Médicos Sin Fronteras en Haití (ver entrevista).

Además, los 10,4 millones de haitianos deben soportar la profunda crisis política que ha entrampado al país por tres años, la cual se agravó con la dimisión, el mes pasado, del primer ministro Laurent Lamothe, tras violentas protestas antigubernamentales. La oposición pidió la renuncia de Lamothe y de Martelly por considerarlos “corruptos”. El presidente debió haber convocado a elecciones legislativas en 2011, pero éstas fueron pospuestas al entramparse la negociación sobre la ley electoral. “Las elecciones son esenciales para el desarrollo democrático de Haití, para seguir avanzando en la reconstrucción y desarrollo tras el terremoto”, señaló el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, tras la salida de Lamothe. A fines de enero, embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU viajarán a Haití para incentivar la realización de los comicios.

Pero no todo ha sido negativo. El propio Lamothe, al anunciar su renuncia, citó un reciente estudio del Banco Mundial, según el cual entre 2000 y 2012 el porcentaje de haitianos que vivían  en la extrema pobreza (con un dólar o menos al día), cayó del 31% al 24%. Según cifras del Banco Mundial, más de 200.000 personas han salido de la pobreza. El mismo organismo también destaca que en el mismo período “la matrícula escolar aumentó de 78% al 90%, muy cerca de la meta de lograr la escolarización de toda la población infantil”. Incluso, el Ministerio de Turismo haitiano informó que esta actividad económica aumentó un 21,1% respecto al último año, de acuerdo con cifras del tercer trimestre de 2014.

A pesar de esto, un alto grado de vulnerabilidad amenaza estas mejoras, advierte el Banco Mundial. Cerca de 2,5 millones de haitianos no pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación, mientras que un millón está en peligro de caer en la pobreza. Las mejoras en la reducción de la pobreza fueron impulsadas principalmente por la ayuda internacional (tras el terremoto), las remesas y el aumento de los puestos de trabajo bien remunerados en la construcción, el transporte y las telecomunicaciones, sectores que también recibieron una cantidad significativa de la inversión de la comunidad internacional como parte del proceso de reconstrucción. Asimismo, destaca el organismo internacional, Haití sigue presentando la mayor desigualdad de ingresos en el continente. El 20% más rico de los hogares detenta el 64% de los ingresos totales del país, mientras que el 20% más pobre se conforma con sólo un 1%.

Haití: El fracaso de la reconstrucción a 5 años del terremoto

Ya antes de que el terremoto destruyera 105,000 casas y dañase más de 208,000 en Port-au-Prince y las ciudades circundantes, se estimaba que las necesidades de la vivienda en Haití eran de entre medio millón y 700,000 hogares.

Las casas construidas pocos antes de las Navidades del 2013, son diminuta; las ventanas se abren solas; los picaportes de las puertas estaban sueltos. Los terribles resultados han llevado a los gobiernos estadounidense y haitiano a concluir que tal vez nunca deberían haberse inmiscuido en la reconstrucción de la vivienda. Y no porque no hubiera necesidad.

Las casas inauguradas por la ex secretaria de Estado de EEUU Hillary Clinton los presidentes actual y anterior de Haití hace unos tres años, se proponían simbolizar el nuevo Haití, pero cinco años después de que el sismo de intensidad 7.0 matara a 300,000 personas y obligara a más de 1.5 millones a refugiarse en pobres poblados de tiendas de campaña, el proyecto de urbanización financiado por los contribuyentes de EEUU Caracol-EKAM son un simbolo de los problemas de vivienda que han plagado la respuesta al terremoto.

No hace mucho, un funcionario del gobierno de EEUU calificó el proyecto de "excelentes viviendas construidas en base a estándares muy elevados", `pero lo cierto es que tan solo se han construido una parte de las viviendas permanentes prometidas a Haití; y la calidad de los materiales usados en las 750 casas Caracol se ha considerado tan baja que funcionarios de USAID han dicho que están considerando tomar medidas legales en contra de los contratistas.

"Desde el momento en que llegamos, la casa empezó a rajarse", dijo Lima de 33 años, de pie en el portal mientras señalaba las fisuras que recorren la desteñida pintura azul. "Todas estas son rajaduras". "Las casas no estaban bien construidas",  "Las puertas, las ventanas, no son buenas. El menor vientecito, y las ventanas se caen". "Uno se baña y usa el inodoro en el mismo espacio minúsculo", dijo Lima, cuya hipoteca es de alrededor de $21 al mes. "Cuando se tiene una familia, una madre, un padre y dos niños, no es normal que todo el mundo duerma en el mismo cuarto".

Pero este no es el único proyecto fallido. A unas 170 millas al sur de Caracol, en el proyecto Lumane Casimir Village, financiado por el gobierno haitiano, en las afueras de Port-au-Prince, familias desplazadas por el terremoto viven también en casas mal construidas en una urbanización de la que sólo se ha completado el 30 por ciento. Y apenas 477 de las 1,280 casas completadas están ocupadas casi dos años después de su inauguración. La contratista dominicana, HADOM Construction, todavía tiene que terminar 1,720 casas y además un mercado y una fábrica prometidos.

Segun Odnell David, director de la división de vivienda del gobierno haitiano, recordando un sinfín de reuniones infructuosas con directivos de HADOM para que reparen y completen las casas. "Hay casas a las que los contratistas no han hecho ninguna mejora desde el 2013. Hay casas que hemos dicho: ‘No, no las vamos a aceptar’ ".

"En USAID enfrentamos enormes dificultades para construir nuestras propias casas, y esa es una de las razones por las que tanto nosotros como el gobierno haitiano nos hemos apartado de ese modelo", dijo. "Queremos ayudar a los haitianos a construir sus propias casas. Esa es realmente la única manera en que esas enormes necesidades podrán ser cubiertas".

Ellos se están centrando ahora en financiamiento de vivienda y en ayudar al gobierno haitiano en la construcción de carreteras y otra infraestructura en comunidades afectadas por el terremoto como catalizador para que los haitianos construyan por sí mismos. No obstante, los problemas enfrentados por ambos gobiernos con respecto a la vivienda son sintomáticos de los que han estado afectando a Haití desde mucho antes del terremoto: mucha ayuda internacional, pero pocos resultados.

Estados Unidos, que se comprometió a invertir $2,700 millones para ayudar a Haití a recuperarse y reconstruir, se propuso inicialmente construir 15,000 casas. Pero ya en agosto del 2013 el enorme proyecto se había reducido en un 80 por ciento a 2,649, y el número de beneficiarios había bajado de 90,000 a 15,900. El costo de las unidades se duplicó además, luego que el gobierno haitiano insistió en que las casas no sólo fueran más grandes sino que además tuvieran inodoros.

En lugar de costar $9,800, el precio por casa aumentó a $33,007.

Aunque las casas crecieron de 275 pies cuadrados a 475, Lima y otros afirman que siguen siendo demasiado pequeñas.

La subdirectora interina de USAID Elizabeth Hogan en la audiencia: "Estamos muy contentos con la calidad". Seis meses después, auditores de USAID se mostraron en franco desacuerdo. En un informe de abril del 2014 de la Oficina del Inspector General de la agencia, auditores concluyeron que las pruebas y actividades de control de calidad no estaban bien documentadas y no se llevaban bien los libros. "A pesar de la atención dada a la calidad, muchas casas tenían problemas visibles", dijo el informe. "Inconsistencias en la colocación del tanque del inodoro podía causar daños; no se dio la segunda mano de barniz en las puertas y ventanas de muchas casas que se necesitaba para prevenir el daño a la madera, y los picaportes de muchas casas eran débiles y fáciles de forzar".

"Cuando empieza a llover, no puedes dormir", dijo Woodline Joseph, señalando que el poblado se inunda. "Tienes que agarrar una escoba y empezar a barrer".

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Jefe de la misión de Médicos Sin Fronteras en Haití: "El acceso a la asistencia sanitaria no ha mejorado mucho"

¿Cuál es el estado actual de la situación sanitaria en Haití, a cinco años del terremoto?

Desde la perspectiva de Médicos sin Fronteras (MSF), cinco años después del terremoto, y a pesar de la enorme afluencia de dinero de los donantes, el acceso a la asistencia sanitaria en Haití no ha mejorado mucho. El Ministerio de Salud aún tiene un gran número de problemas para manejar. En los 20 años que MSF estuvo presente en Haití antes del terremoto, los indicadores de salud ya eran muy pobres, y el terremoto y después del brote de cólera exacerbó esto. Más de la mitad de todos los edificios gubernamentales fueron destruidos en 2010 y las estimaciones de los empleados públicos muertos oscilan entre el 20-30%. El sistema de agua fue dañado. Todo esto dio lugar a un empeoramiento de la ya preocupante situación médico-humanitaria.

¿Ha habido logros en el área?

Trabajando en conjunto con sus socios, los proyectos del gobierno han sido desarrollados y financiados hasta el final, pero sin mejorar tanto el acceso a servicios de salud como deberían. Sólo hay un hospital público ofreciendo el tercer nivel de atención sanitaria en el país. Y este hospital todavía necesita ser reconstruido, ya que parte de este fue destruido por el terremoto. Además, la mitad de la población haitiana todavía no puede costearse la asistencia sanitaria disponible. Por ejemplo, un parto normal puede costar hasta US$ 8, y uno complicado hasta US$ 300, pero más de la mitad de la población vive con menos de 2 dólares al día. Esto significa que muchos de ellos se ven obligados, ya sea a endeudarse o, simplemente, a irse sin siquiera la asistencia sanitaria ordinaria. Están excluidos de la misma manera que antes del terremoto.

¿Cuáles son las tareas pendientes?

or supuesto, el cólera. Todavía no existe un mecanismo de respuesta de emergencia adecuado. Y, debido a la contracción del interés internacional, el financiamiento se está acabando. Debe quedar claro para el gobierno haitiano y sus socios internacionales que los peaks de cólera continuarán golpeando al país, al menos a mediano plazo, hasta que no haya una mejoría adecuada de la infraestructura y las medidas para limpiar el agua. Durante el peak que afectó al país entre septiembre y diciembre de 2014, la respuesta fue lenta, lo que permitió que la situación escalara, y luego se estancó rápidamente, ya que el financiamiento no fue liberado de inmediato. MSF tuvo que volver a intervenir y establecer sus propios centros -no planificados- de tratamiento del cólera, así como dar apoyo financiero a los esfuerzos del Ministerio de Salud para tratar a los pacientes.

Fuente: Varios medios


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Modificado por última vez en Domingo, 11 Enero 2015 18:03

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